Inició su contacto con el Hatha yoga hace más de 12 años en la metodología Krama y, desde entonces, ha  mantenido una práctica constante que ha transformado su vida positivamente. Los beneficios de esta práctica -disciplina, resiliencia, balance, ecuanimidad y un mayor estado de consciencia- han sido clave en su desarrollo personas y profesional, por ello, en el año 2018 quiso aprender a transmitirlos  certificándose como maestro en Krama Yoga Center Costa Rica.

Eduardo busca guiar a las personas a experimentar la unión de la mente, el cuerpo y el espíritu por medio de un arte que, además, genera sorprendentes beneficios  físicos gracias a alineaciones precisas que permiten un balance entre la energía muscular y la expansión orgánica. En sus clases, enseña a escuchar al cuerpo para saber cuándo exigir más y cuando detenerse y observar, respetando los límites que cada estudiante tiene en el momento, a la vez que mantiene un flujo dinámico en el que el practicante se sorprende retando sus propias capacidades.